Korean Geomancy and music

Resumen del artículo hecho por mí:

La clave para relacionar estos tres elementos: mapeo cognitivo, música y geomancia, nos las da el interesante artículo “Paisaje y paisaje sonoro: Mapeo Espacial Germánico en la música tradicional coreana”, de Hesselink y Patty. En su artículo describen cómo se puede rastrear la influencia de las nociones geománticas de estructuración del espacio que forman parte de la cultura asiática, (el Feng Shui Chino y el P´Ungsu en Corea). 

Para la musicología, el componente espacial de la música es un hecho conocido [Quizás tengo que investigar un poco por aquí?] . Los parámetros musicales son mapeados del mismo modo que la percepción del espacio físico, es decir que la música se experimenta en términos espaciales. Por ejemplo, el tono se describe en términos espaciales (como alto o bajo), aunque lo recibamos como un elemento que se desarrolla en el tiempo. “De aquí se ha inferido que nuestros cerebros traducen los datos del tiempo musical (frecuencia) en datos del espacio musical (“altura” del tono).” Algo que ha sido problematizado en la teoría musical, que lo explican de maneras diversas, desde una estructura neurológica que sería innata, a recurrir a la metáfora lingüística. Sin embargo, la terminología indígena para la música refleja esta relación entre la música y el espacio, de modo que el problema pasa de la teoría musical a la etnomusicología. La investigadora Amatzia Bar-Yosef argumenta que es una cuestión cultural en su mayor parte, y que opera por analogía, al hacer una relación entre las propiedades del mundo y de la música, de modo que una pieza musical puede expresar la noción e ideología del espacio que esa cultura tiene. En otras palabras, la organización temporal -el ritmo- en el ámbito de la música está expresando un constructo espacial. Es desde esta perspectiva que los autores estudian la música tradicional coreana, que afirman contiene analogías espaciales no sólo en sus sistemas rítmicos, sino que también se pueden encontrar en los sistemas tonales que utilizan y los espacios donde se interpretan. Su estudio es, en sus palabras, una forma de relacionar la música Coreana con su “cosmología del espacio”, una cosmología que se identifica con la geomancia. Describen la geomancia como un sistema de mapeo del espacio que se comprende aquí como una herramienta interpretativa para comprender la música. [Esto es lo que yo digo joder!!!]. 

“La academia occidental ha entendido generalmente la geomancia de manera más estrecha como una práctica topográfica a través de la que algunos principios cosmológicos se imponen en los paisajes físicos a través de los mapas geománticos  singulares de China, Corea y Japón.”. (Cita a Oh Sang-Hak, “Ancient Maps Reflect the Currents of the Middle Ages”. Coreana, 16/3, (2002), 24-31. 

Pero al parecer el “estilo de mapeo geomántico” o los sistemas geománticos que han penetrado en diversos artefactos culturales desde el diseño urbano al diseño de interiores, han influenciado en los rituales y los movimientos humanos, con el fín de “controlar las fuerzas cósmicas” y generar y preservar un ambiente auspicioso. 

“El ambiente auspicioso o propicio de un lugar es vulnerable a las actividades humanas y puede ser reforzado o dispersado por las acciones humanas, ya sean fundadas o desde la ignorancia. El trabajo de la geomancia es asegurar que las actividades humanas están bien fundadas, de modo que lo favorable puede ser preservado para las comunidades, los individuos y la nación. Esto da cuenta de la gran importancia de rituales y actividades, especialmente la música, que proyectan y estrechan la forma propicia de la geomancia”. 

P´Ungsu, el nombre para la geomancia en coreano, significa “viento [y] agua”, y comprende la práctica geomántica como una forma de controlar las fuerzas de la fortuna. Conforma una aplicación práctica de una cosmovisión que está enraizada en el concepto del Yin-Yang y los 5 elementos. El Yin Yang ya aparece en el libro pre-confuciano “I Chin”, o “Libro de las transformaciones”. Los cinco elementos se derivan de las antiguas prácticas rituales en china. Dos sistemas de creencias que se fusionan en Zhou Yan (c. 350-270) y luego desarrollado por muchos otros. “Es un sistema activo operativo que define toda la actividad en términos de interacción, confrontación y mutación entre esos elementos” (Citan a Tsao Penyeh, “Soundscape of Taoist Rituals: ´Musical´ values from the insiders´s perspective”; Tongyang Umak, 22 (2000), 63-65. 

En las culturas coreanas y chinas se tienen en cuenta los valores de la geomancia en cuestiones prácticas de organización del espacio. Los autores resumen las características de la geomancia en estos elementos: 

  • El uso de una orientación central, 
  • La asimetría de los puntos cardinales, 
  • El sentido cosmológico, 
  • La personificación 
  • Anidamiento recursivo (fractal).

Los cuatro puntos cardinales tienen distinto valor, por eso es asimétrico, generalmente asociando un gran valor a la orientación sur. Además en los mapas que contienen sentido cosmológico se están realizando afirmaciones sobre “las fuerzas invisibles que dan a los paisajes sus características específicas”. La personificación por otra parte, se refiere a comprender como elementos vivos a las formas del paisaje y su topografía. Elementos que se representan como serpientes, o animales míticos. Sobre la recursividad, se refieren a que estas son siempre posiciones relativas, y dentro de una posición se vuelve a realizar una orientación que contiene de nuevo el esquema. 

Estas características se pueden resumir, según ellos, como una plantilla o esquema (template), “el esquema de los cinco elementos”, que consideran como un fondo (background) que ha sido asimilado culturalmente hasta ser invisible. 

Esta fórmula topográfica es utilizada en artefactos culturales no topográficos, desde la danza a los poemas. La música ha sido influenciada especialmente por el esquema de los cinco elementos, ya que la música en sí misma es considerada como  “un mecanismo efectivo para transmitir atributos geománticos (simetría, balance, dulzura, belleza) a otros artefactos cercanos. Las propiedades estéticas en sí mismas se convierten en puentes entre la música y la geomancia, porque el buen auspicio geomántico se nota por la presencia de la armonía de las partes entre sus distintos elementos topográficos ”. Esta analogía entre la geomancia y la armonía musical es muy directa, convirtiendo a la música en un elemento central en el mapa geomántico, y no una mera actividad placentera. “La música no solamente rectifica un paisaje geomántico, sino que es en sí misma, de algún modo, un espacio geomántico ya armonizado”. 

“Los equivalentes musicales de los principios espaciales incluyen una relación armónica entre los tonos, la belleza de la entonación, un tempo y espacialidad entre notas correcto, la localización de un ensemble de intérpretes, y posturas rituales de la interpretación”. 

Estas equivalencias entre la música y la práctica geomántica, se encuentran en varios aspectos de la práctica musical, como por ejemplo establecer una relación que se considere armónica entre los tonos, darle un tempo y especialidad entre notas que sea correcto, o incluso dónde se colocan los intérpretes y qué posturas rituales adquieren para tocar. Además, no se puede realizar en cualquier momento ni lugar, sino que debe ser en el momento y el lugar propicios. Los autores afirman que los equivalentes a los términos de “consonancia” y “resolución”, del sistema occidental, -Donde los acordes disonantes se consideran inestables, y se espera que se resuelvan en una consonancia – son la “armonía” (geomántica) y la “rectificación”. 

La teoría um-yang de los cinco elementos es un principio organizador en distintas religiones y culturas, independientemente de su clase social. Ponen el ejemplo de un ritual confuciano que presenta estos principios, y donde cada instrumento se sitúa en relación a los demás en términos de norte, sur, este y oeste. 

La organización que se hace del espacio de la interpretación está centrada en un músico, mientras el rey está situado al norte pero mirando al sur. En los de rituales budistas o en tradiciones populares en áreas rurales ocurre lo mismo: los rituales están orientados según los principios espaciales de la geomancia, como en la danza Ch’oyongumu o formación de las cinco direcciones y en muchas otras danzas populares. El lugar es “rectificado” al superponer al espacio un patrón o plantilla de un espacio ritual idealizado, prescrito por la geomancia y que perrea también en la propia canción y el canto y texto que la acompaña. 

Lo que denominan el “espacio geomántico del tono”,  se define por seguir el principio de los cinco y doce tonos, una definición que proviene de la geomancia. La música se usaba como adivinación en los sonidos militares que predecían si la batalla sería favorable o no, y en el libro Li Chi, libro de los ritos, se dicen el ensayo de la música que cuando hay una organización correcta de las cinco clasificaciones, los sonidos no dan mal agüero. 

[De la capacidad de la música para provocar futuro]. 

Hay otros rastros de este paralelismo entre los términos espaciales y las estructuras de los tonos. Por ejemplo, el nombre en coreano para la nota tónica es “hwang”, que significa amarillo. Es este color el elemento central en la geomancia, siendo además el color de la tierra en el norte de china, que es donde se piensa que comienza la geomancia. [Cita a Yoon, “P’ungsu or Chinese Geomancy in Korea.”, ver más abajo el resumen de su vídeo] También el amarillo se usaba entonces como centro en algunos mapas y representaciones espaciales. Esta plantilla de los cinco elementos contiene el amarillo en el centro, es un sistema organizado espacialmente, lo que diferencia este sistema tonal de otros sistemas pentatónicos donde este aspecto es menos espacial y más cadencial. Esto explica porqué hay una tendencia un estatismo melódico del tono, con su vibrato característico. Una forma de darles expresividad es asignarles cualidades de “masa” y “volumen”, extendiendo las notas en lo que nosotros consideraríamos demasiado largas.  Los tonos caerán en el centro tonal-cardinal hwang del mismo modo que en la música occidental van de una dominante a la tónica. Más que un tono que lidera, hay una tonalidad a la que se tiende. 

“El propósito geomántico de los elementos de tono coreano es mantener posiciones cardinales y dotarlos de poderosas resonancias mientras se remiten al elemento de tono central. En este sentido, el oum (los cinto tonos) chino-coreano refleja un microcosmos espacial del espacio cultural-topográfico de Asia oriental,”

Tono kung :centro / amarillo / tierra / regla / suelo;


Tono kak: este / azul / primavera / gente / madera;


Tono sang: oeste / blanco / otoño / temas / metal;


Tono u: norte / negro / invierno / cosas materiales / agua;

Tono ch’i : sur / rojo / verano / acciones / fuego.

Espacio geomántico rítmico

La métrica, fraseado y agrupaciones rítmicas de la música coreana tienen también una lectura geomántica. El ritmo procesional de algunos rituales, como el “och’ae chilgut” , que significa literalmente “ritual de el camino de los cinco trazos”. Los cinco  golpes se refieren a la cantidad de percusiones sobre el gong en cada uno de los ciclos. Cada golpe indica el comienzo de una nueva frase.  También abundan los ciclos y patrones de la métrica basada en una división quíntupla. Por ejemplo en los rituales chamánicos de  algunas provincias que tienen un patrón de 3+2+3+2, o 2+3, y otros de 5+5. También 2+3 + 3+ 2, y viceversa. Incluso los patrones de 12/8 se pueden interpretar en una configuración quíntupla. 

La geomancia, es un sistema que los académicos occidentales etiquetan como una superstición, casi una religión, o pseudociencia .Seg´nu Hong-Key Yoon, (VIDEO YOUTUBE; THE ROLE OF PUNGSY, IN KOREAN CULTURE, está ya metido en Zotero), la geomancia como disciplina incluye las tres cosas. La geomancia trata de considerar estos tres factores para elegir un lugar propio: 

– La forma de la tierra y el paisaje alrededor. 

– La cercanía al agua corriente.

– Una dirección y orientación cósmica favorable. 

La primera es de las más importantes, debe tener unas montañas con forma de herradura alrededor,  y delante una tierra llana, así como un lugar propicio en la ladera de la montaña. 

El tercero se realiza orientado el lugar hacia el sur, usando una brújula geomántica. 

Hay algunos académicos que sitúan el origen de la geomancia en el fengshui chino, (J.J.M. de Groot, y que servía para realizar unos enterramientos en lugares propicios. Aunque para él se desarrolló para buscar lugares propicios para vivir, en concertó en el la meseta Loess en la antigua china, donde hay casas excavadas en cuevas, donde hay una tierra amarillenta. 

El término actual para un lugar propicio en la geomancia es hoya (que), que significa literalmente “cueva”. Un En geomancia se refiere no sólo a las cuevas sino a los lugares propicios en general. En china el origen de este ideograma significaba “vivienda en una cueva de tierra”

También hay una relación entre el Pungsu y el chamanismo, así como con el budismo y la estructura social de corea. Los chamanes curaban los lugares con algunas formas de exorcismo, y los templos budistas están situados en lugares germánicos propicios. 

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